Sobre el Programa

Presentación

El Magíster en Liderazgo y Gestión Educativa de la Universidad Diego Portales ofrece una oportunidad única de recibir una formación de primer nivel, que le permitirá a los estudiantes adquirir los conocimientos y desarrollar las competencias directivas que se requieren para liderar procesos de cambio y mejoramiento en establecimientos escolares. La malla curricular, diseñada de acuerdo a los más altos estándares internacionales, equilibra contenidos sobre liderazgo y gestión con una experiencia práctica en Centros de Práctica, acompañada por mentores de gran experiencia en el sistema educativo. Los cursos lectivos colaboran en abordar los desafíos de la dirección escolar desde un punto de vista estratégico. Las actividades prácticas permiten el conocimiento, análisis y reflexión sobre la institución escolar proponiendo posibilidades de mejoras desde la gestión y el liderazgo.

Directores de excelencia

La investigación ha mostrado que el liderazgo directivo incide de manera indirecta en el aprendizaje de los estudiantes, incidiendo en las motivaciones y habilidades de los docentes y sus condiciones de trabajo, tales como el tiempo de preparación, apoyo técnico, oportunidades de perfeccionamiento y expectativas laborales (OCDE, 2009). Esto requiere competencias de gestión y liderazgo altamente complejas que muchos directores no han tenido la oportunidad de desarrollar, ni en su formación ni en el ejercicio de sus funciones tradicionales.

En Chile, hasta los inicios del 2000, los directores tenían limitadas posibilidades de asumir funciones relacionadas directamente con la enseñanza y el aprendizaje en sus escuelas. El liderazgo pedagógico era por excelencia la función de los jefes técnicos, en tanto los directores se hacían cargo de los asuntos administrativos (Núñez y Weinstein, 2010). Las políticas que enfatizan el mejoramiento instruccional y el aprendizaje de los estudiantes, como las medidas del éxito de un líder o director, obligan a plantear modelos de liderazgo y gestión apropiados para esta concepción del cambio (Elmore, 2000).

En base a la experiencia internacional en formación de directores y a las demandas que imponen las actuales políticas de mejoramiento de la calidad en nuestro país, la malla curricular de este programa proporciona oportunidades formativas en gestión y liderazgo, combinando los conocimientos teóricos con la realización de una práctica en centros educativos seleccionados. Se realiza además mentorías para apoyar el trabajo práctico.

La trayectoria de aprendizaje que ofrece la malla se desarrolla en base a un modelo de gestión que entrega una mirada sistémica de la escuela y propone unas categorías para analizar, interpretar y actuar sobre la realidad de las escuelas de nuestro país desde la perspectiva del liderazgo directivo y en función del mejoramiento del aprendizaje. Los contenidos y actividades del programa permiten al estudiante un recorrido de aprendizaje, por  las  áreas de gestión y liderazgo del modelo de calidad utilizado en el Magíster y las aplica al análisis de la realidad del centro de práctica. Las áreas y prácticas que incluye el modelo son las siguientes:

  • Liderazgo: prácticas directivas para acordar una visión que oriente a la comunidad educativa hacia el logro de las metas institucionales.
  • Gestión curricular: prácticas que generan un ambiente propicio para el aprendizaje y aseguran la sustentabilidad del diseño, implementación y evaluación de la propuesta curricular.
  • Personas y recursos: prácticas que promueven el desarrollo profesional de docentes y que gestionan los recursos y soportes en función del proyecto educativo, de los resultados institucionales y del aprendizaje de los estudiantes.
  • Contexto y familia: prácticas para integrar las necesidades y expectativas de las familias en la gestión de la mejora continua del establecimiento.
  • Información y conocimiento: prácticas para sistematizar y gestionar la información sobre el desempeño institucional.
  • Resultados: prácticas de registro y análisis de resultados para tomar decisiones en base a evidencias. Apropiación de la responsabilidad de generar valor agregado, particularmente en el trabajo con estudiantes vulnerables.